Esta provincia fisiográfica constituye el 45% de la superficie territorial total (423.000 Km2) y se extiende al sur del río Orinoco hasta las fronteras de Guyana al este y Brasil y Colombia de sureste a suroeste. Es la región minera por excelencia, con placeres auríferos y diamantíferos y grandes reservas de hierro.

La región está constituida principalmente por las rocas más antiguas en la geocronología del territorio venezolano (Precámbrico Inferior) entre las cuales las de más edad están profundamente metamorfizadas e inyectadas por ígneas preferentemente ácidas, en estructuras complejas. La cubierta de plataforma (Formación Roraima) no muestra metamorfismo de importancia en una secuencia levemente metamorfizada en la que predominan areniscas arcósicas con intervalos menores de conglomerados y lutitas, intrusionadas únicamente por volcánicas básicas. Mientras que las rocas metasedimentarias están estructuralmente muy deformadas, las rocas de la Formación Roraima se mantienen casi o totalmente horizontales. Ambos elementos, composición litológica y estructura, contribuyen a fijar las características fisiográficas.

En el extremo sureste, desde cerca del paralelo 6°10' hasta la frontera con Brasil y Guyana, la fisiografía se caracteriza por la presencia de imponentes altiplanicies o "tepuis", sustentados por la Formación Roraima, que alcanzan hasta 2.775 m de altura. Tales tepuis son de forma tabular, drenaje centrípeto y están limitados por escarpados abruptos, de los cuales se desprenden saltos y cascadas de gran altura (como por ejemplo, el Salto Angel o Querepacúi-Merú, con una caída libre de 979 metros sobre el valle del río Churún). Al oeste del río Paragua, las altiplanicies se van convirtiendo en cerros aislados y masas esporádicas de menor extensión, algunas de las cuales coronan las alturas de la Sierra de Maigualida, hacia el oeste del río Erebato. Esta Serranía está sostenida por un complejo ígneo-metamórfico mal conocido, de topografía mucho más compleja que las altiplanicies de Roraima, y alturas de hasta 2.300 metros en las elevaciones de Icutú, Yaví y Guanay que forman la divisoria entre los ríos que corren hacia el norte (Cuchivero, Suapure, etc.) y los que forman la hoya del río Ventuari. La Sierra desciende hacia el suroeste a la depresión de Casiquiare, cruzada por ríos de comportamiento paradójico, que unen las aguas del Orinoco con las del río Negro o Guainia, tributario del Amazonas.

Al norte de la subprovincia de Roraima aparecen las sabanas de Guayana, extensa franja con alturas de 400 metros en promedio, que sustentan vegetación variable desde la de sabanas abiertas hasta tupidas selvas tropicales. Gran parte de esta variación se debe a la naturaleza de las rocas, ya que mientras los flujos de lavas e intrusiones básicas que forman parte de las formaciones del Grupo Pastora tienden a producir una topografía accidentada cubierta por vegetación espesa, las rocas graníticas suelen ocasionar poco relieve y sabanas de suelos arenosos y vegetación escasa.

Más al norte, el elemento geomorfológico dominante es la Serranía de Imataca, con alturas de 300 a 600 metros, donde se presentan los yacimientos ferríferos, practicamente paralela al río Orinoco desde las márgenes del bajo Caura al oeste, hasta desaparecer por debajo del delta del Orinoco-San Juan al este, con unos 510 kilómetros de longitud. Nuevamente los componentes litológicos del Complejo de Imataca influyen sobre la fisiografía, y mientras que las capas de cuarcita ferruginosa forman crestones que se levantan abruptamente sobre el nivel de la sabana, los afloramientos de gneises y granitos presentan formas redondeadas o están profundamente meteorizados en las sabanas planas.

Esta Serranía está flanqueada al norte por llanuras bajas suavemente inclinadas hacia el Orinoco, constituidas principalmente por sedimentos holocenos predominantemente arenosos y muy semejantes a la Formación Mesa de Anzoátegui y Monagas meridionales. A través de esta delgada cubierta aparecen masas ígneas, redondeadas por la erosión hasta formar verdaderos "monadnocks".

En el extremo noroeste del Escudo se presenta un complejo ígneo-metamórfico (Grupo Cuchivero), cuyo componente más destacado, geomorfológicamente (Formación Cinaruco) sostiene colinas bajas o "galeras", extendidas hasta dentro del Estado Apure, donde se presentan en su forma más característica; además se destaca, desarrollando una topografía abrupta, la secuencia de volcánicas ácidas que suprayacen a la Formación Cinaruco.

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