Abr 07 al 11
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El símbolo de PDVSA está basado en un petroglifo en forma de sol ornamentado, representado en la Piedra Guarataro que se encuentra en Caicara del Orinoco. La simbología del sol como fuente de energía es asociado con la empresa.
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La Canción Patriótica
Compositores
Repertorio
 
 
Compositores

Lino Gallardo (1774-1837)

Nació en Ocumare del Tuy,  pero no existe seguridad de que este hecho haya acaecido en 1773 o en 1774. En 1785 ya se encontraba en Caracas y, un año después, tras la muerte de su madre, Juan Manuel Olivares se lo llevó a su casa para enseñarle música y tenerlo bajo su cuidado. Con él vivió al menos hasta 1792.  

Gallardo fue muy celebrado en su tiempo como ejecutante del violoncello y el contrabajo. Fundó, en 1818, una academia de música y una sociedad filarmónica que llegó a ofrecer al menos diez conciertos entre los años 1819 y 1820. En 1821 dio clases de música en un establecimiento privado donde, además, dictaba Juan Lovera la cátedra de pintura. Fue director de orquesta ofreciendo conciertos y bailes de acuerdo con el carácter de
las celebraciones.

Estuvo muy ligado a las actividades políticas de la gesta independentista. Él y el músico Carlos Alva fueron identificados, en una carta delatora enviada a las autoridades de la monarquía, como participantes bastante involucrados en los sucesos del 19 de abril de 1810. Su nombre apareció en la autoría de la canción de la época Caraqueños, otra época empieza cuya letra sería de Andrés Bello. Poco menos de un año más tarde, apareció impreso el poema patriótico llamado Canción Americana al que Gallardo le puso música.  Años más tarde escribió Tu nombre, Bolívar, la fama elevó.

En algunos documentos puede verificarse también el aprecio y admiración que sentía el Libertador Simón Bolívar por este creador, a quien trataba como un compadre dado que su hija, María Josefa, era ahijada de don Juan Vicente Bolívar. En 1824 Gallardo
fue nombrado maestro mayor de música de la Catedral de Caracas. En 1827 se trasladó a La Guaira. Allí se desempeñó como funcionario aduanal y asistiendo en la música de la cofradía del Rosario. Vivió en La Guaira los últimos años de su vida aunque su muerte acaeció en Caracas el 22 de diciembre de 1837.


Juan Landaeta (1780-1812)


Juan José Landaeta nació en Caracas el 10 de marzo de 1780, hijo del pintor Juan José Landaeta y de María Candelaria Arévalo, ambos pardos libres.  De su vida se sabe muy poco, ya que se confunde con la de otros pardos que ostentaban el mismo nombre. Entre 1770 y 1810 se sabe de la existencia de al menos diez individuos llamados Juan José Landaeta.

Probablemente, fue él quien, en 1805 propició la creación de una escuela de primeras letras para jóvenes pardos, como también es posible que haya sido suya la iniciativa de fundar, en 1811,  una especie de sociedad filarmónica a la que se denominó Certamen de Música Vocal e Instrumental con la aspiración de ofrecer conciertos semanales a sus suscriptores.

Existe, sin embargo la posibilidad de que no fuera él sino otro pardo de apellido Landaeta y de nombre José Luis quien también era músico y violinista como Juan José. El asunto se complica más aún al existir la sospecha de que hayan sido dos las personas de nombre José Luis Landaeta que hayan ejercido el arte musical en esa misma época. Debido a la falta de documentos que certifiquen alguna de las actividades musicales de Juan José Landaeta, resulta casi imposible asegurar absolutamente nada en torno a sus composiciones.

Se le atribuye un Pésame a la virgen, que incluye un hermoso recitativo en su parte central y es sustancialmente distinto al de Colón, una Salve a cuatro voces, un Benedictus y la canción patriótica Gloria al Bravo Pueblo. Landaeta, de acuerdo con un testigo de la época, sería, junto a otro músico, Marcos Pompa, primo de Juan José, una de las víctimas del terrible terremoto del 26 de marzo de 1812 que acabó con un cuarto de la población de Caracas.


Juan Francisco Meserón (1779-1850)

Juan Francisco Meserón nació en Caracas el 17 de mayo de 1779. Era hijo de un flautista francés llamado Alejandro Mezeron y es muy probable que se haya iniciado en la música de la mano de su padre. También tenemos noticias de que su círculo de formación musical era el establecido alrededor de la figura de Alejandro Carreño, padre de Cayetano Carreño y Simón Rodríguez. Fue militar ganado a la causa independentista.

Emigró a oriente después de la derrota caraqueña en 1814.  Alcanzó gran fama como flautista en su tiempo, llegando a convertirse en uno de los ejecutantes más diestros de este instrumento, admirado incluso por viajeros extranjeros que, habiendo escuchado a los mejores intérpretes de Europa, emitieron grandes elogios referentes a la ejecución de este criollo.

En el año 1823, a propósito de la celebración del 19 de abril, se publicó en el periódico El Venezolano el texto de una canción patriótica cuya música era obra de Meserón. A él se le atribuyen dos canciones patrióticas tituladas Para el 19 de abril de 1825 y Para la venida del Libertador el día 10 de enero de 1827. Además, podemos considerar a Meserón como el compositor de los albores del nuevo siglo XIX de quien se conservan más obras de concierto (no religiosas).

Al respecto, destacamos su Sinfonía Nº 8 y sus tres oberturas (Obertura a toda orquesta, Obertura Nº 3  y Obertura de la Entrada de Jerusalén).  Su mayor actividad creativa la realizó en Petare cuando éste era tan sólo un pequeño pueblo cercano a Caracas en el cual se encontraba radicado al menos desde 1822.  En 1824 se publicó en Caracas por el editor Tomás Antero su libro Explicación y conocimiento de los principios generales de la música. Se trata del primer impreso musical hecho en Venezuela, una obra didáctica sobre
conceptos elementales de esta disciplina.

A partir de 1834 se le ubica nuevamente en Caracas apareciendo como director de orquesta de la Sociedad Filarmónica, institución creada en 1831 por Atanasio Bello Montero y José María Isaza. Su desempeño en dicha agrupación vino acompañado de elogios.  La última obra de Meserón, una misa a tres voces, aparece fechada en 1843. De allí en adelante se pierden los datos sobre su vida. Se estima que falleció alrededor del año 1850.


Atanasio Bello
Montero (1800-1876) 
y José María Isaza (179?-1840)


De Atanasio Bello Montero y José María Isaza, vinculados  por la tradición a la escuela de Juan Manuel Olivares, sabemos que se asociaron en 1821 para crear, primeramente, la Capilla de la Fraternidad y posteriormente La Compañía, instituciones que se encargaban de la interpretación de obras religiosas en distintos templos de Caracas.

En 1831 crearon la Sociedad Filarmónica la cual incluía una escuela de música teórica y práctica donde se enseñaba solfeo y diversos instrumentos. Con la orquesta de esta Sociedad Filarmónica se escucharon por primera vez en Venezuela, algunas óperas de
Gioacchino Rossini (La gazza ladra e Il Barbieri di Siviglia) con intérpretes criollos. Se presume que la misma habría desaparecido ya en 1843.

En 1847 Bello Montero, quien además era un diestro violinista,  realizó una temporada en Bogotá con la primera compañía de ópera que se presentaba en dicha ciudad. Aunque la crítica fue dura con las presentaciones, esta fue la oportunidad para estrenar en Colombia cuatro obras de Rossini, entre ellas Lucia di Lammermoor. Años más tarde la crítica fue más condescendiente con la temporada dirigida por Isaza.

Ambos escribieron canciones patrióticas y, como Meserón, empezaron a utilizar el clarín, el trombón y los clarinetes como recursos orquestales. Vale la pena destacar la Vigilia y Misa de Réquiem escrita por Bello Montero en 1842 con motivo del traslado de los restos del
Libertador a Caracas.

Estos dos representantes de la música de inicio del siglo XIX actuaron de manera más brillante como empresarios, dándole a la vida caraqueña una actividad musical de tal intensidad como nunca la había experimentado. En diciembre de 1849, la Diputación Provincial de Caracas creaba la Academia de Bellas Artes y con ella la Escuela de Música,
primera escuela fundada por entes gubernamentales, con fondos oficiales, dedicada exclusivamente a la música. Su director sería Atanasio Bello Montero, la misma quedaría instalada el primero de enero de 1850 y funcionaría, al menos, durante unos trece años.

Aunque la Academia de Bellas Artes prosiguió con sus actividades de conciertos, nada se sabe de los trabajos de docencia emprendidos entre 1863 y 1870, año en que se creó el Conservatorio de Bellas Artes. Como antecedente inmediato de esta escuela debemos mencionar la iniciativa de índole semioficial, con el patrocinio de la Sociedad Económica de Amigos del País, de crear, en 1834, una escuela de música a partir de un proyecto elaborado por el propio Bello Montero. Al parecer dicha escuela funcionó un par de años con buenos resultados. Lamentablemente, no existe documentación que certifique su actividad más allá de 1836.


José Lorenzo Montero (m. 1857)

El doctor José Lorenzo Montero fue un compositor de tiempos de Páez que en algún momento de su vida acabó dedicado exclusivamente al Derecho. Sabemos del conocimiento y admiración que profesaba este músico por la obra de Wolfgang Amadeus Mozart, siendo de su mano uno de los manuscritos que se preservan en Venezuela del Réquiem del compositor austríaco. En su obra va a estar presente la elegante ligereza del estilo mozartiano con algunas intervenciones románticas.


José María Osorio (1803-1858)


José María Osorio, nacido en Caracas en 1803, se trasladó en 1836 a Mérida. Osorio se dedicó a la enseñanza musical fundando, en 1838, una Sociedad y Orquesta Filarmónica. Allí se realizaban veladas para las que Osorio compuso óperas, zarzuelas, oberturas, cuartetos, etc. Hombre de disposición renacentista, fue Osorio poeta, pintor y escultor; los instrumentos de la orquesta fundada por él eran fabricados bajo su dirección en la Escuela de Artes y Oficios que él mismo creó.

Incluso llegó a reorganizar, administrar y ejercer la medicina en el Hospital San Juan de Dios a partir de 1840. Fue el responsable de establecer la primera litografía en Mérida entre 1840 y 1843, al menos cinco años antes de la llegada de la imprenta a esa ciudad.  Publicó los  primeros periódicos de esa ciudad: El Benévolo y El Cristiano Industrioso.
Posteriormente, publicó  otros como La Paz, El Tiempo, El Titi, El Centinela de la Sierra y El Iris de 1848, el cual incluía una Canción al 5 de julio litografiada por Osorio. Escribió una obra didáctica titulada Elementos de Canto Llano y Figurado, publicada en 1844 y un Directorio Coral de la Catedral de Mérida, de 1846.

Algunos autores lo reconocen como el creador de la primera ópera escrita en Venezuela: El Maestro Rufo, ópera bufa escrita en 1848, 25 años antes que la Virginia de Montero.  Las  obras que se conservan de este compositor, además de algunos fragmentos de El Maestro Rufo, son: Oficio Grande de Difuntos, compuesta expresamente para los funerales en memoria del Libertador, realizados en Mérida en 1842, la Obertura Madrugada y Aurora, Las Siete Palabras, La Tempestad, Pésame a la virgen, el primer movimiento de un Cuarteto de cuerdas y un arreglo del Barbero de Sevilla.

 Fue guitarrista y de él se conservan unas de las pocas partituras que, para ese instrumento, se escribiera en el siglo XIX: Canción para el 5 de julio de 1846 compuesta para voz, guitarra y piano y Canción de la reconquista para voz y guitarra.