Abr 07 al 11
  ¿Sabía Ud. que?

El símbolo de PDVSA está basado en un petroglifo en forma de sol ornamentado, representado en la Piedra Guarataro que se encuentra en Caicara del Orinoco. La simbología del sol como fuente de energía es asociado con la empresa.
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Discurso del ministro Rafael Ramírez en el Primer Congreso Petrolero Rusia-Venezuela
Palabras del ministro Rafael Ramírez en la Instalación del XII Consejo Ministerial de Petrocaribe
Discurso del ministro Rafael Ramírez en la apertura III Consejo Energético de Suramérica
Presentación y explicación del Ministro del Poder Popular de Petróleo y Minería y presidente de Petróleos de Venezuela, S. A. (PDVSA) sobre el sabotaje ocurrido en la refinería de Amuay
Discurso de Alí Rodríguez Araque en la apertura del III Consejo Energético de Suramérica
Discurso de María Emma Mejia en la apertura del III Consejo Energético de Suramérica
Palabras del Ministro Rafael Ramírez en Seminario Internacional Faja Petrolífera del Orinoco
Discurso del Ministro Ramírez en el IV Seminario Internacional de la OPEP
Intervenciones en la Asamblea de Presidentes y Jefes de Estado de los países miembros de Petrocaribe
Ministro Rafael Ramírez VI Cumbre de Petrocaribe Consejo Ministerial
Palabras del Jefe de Estado en la presentación del "Plan Siembra Petrolera"
Palabras del Ministro Rafael Ramírez en la presentación del Plan Siembra Petrolera
Discurso del Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías, en la Sexagésima Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas
Chávez y la UBV
Palabras del ministro de Energía y Petróleo y presidente de PDVSA, Rafael Ramírez, en el encuentro de fin de año con los periodistas nacionales e internacionales
Discurso del ministro de Energía y Petróleo y presidente de PDVSA, Rafael Ramírez, con motivo del 45 aniversario de OPEP
Palabras del ministro de Energía y Petróleo y presidente de PDVSA, Rafael Ramírez, ante la plenaria de la Asamblea Nacional sobre el Modelo de Empresas Mixtas
¿Acceso sustentable o acceso irrestricto?
Discurso del ministro de Energía y Petróleo de Venezuela, Rafael Ramírez, en la Instalación de la 141a Reunión Extraordinaria de la OPEP
Palabras del Presidente Chávez en la Instalación de la 141ª Reunión Extraordinaria de la OPEP
Palabras de apertura de la 141ª Reunión OPEP por S.E. el Dr. Edmund Maduabebe Daukoru Presidente de la Conferencia y Ministro de Estado para Recursos Petroleros de Nigeria
Discurso del Ingeniero Rafael Ramírez, ministro de Energía Petróleo y presidente PDVSA, en la Exposición Latinoamericana del Petróleo. Maracaibo
Plena Soberanía Petrolera
Intervención del presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez, en la LXI Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU)
Palabras del ciudadano doctor José Vicente Rangel Vale, Vicepresidente de la República (saliente),
Palabras del ciudadano doctor Jorge Rodríguez, Vicepresidente de la República (entrante)
Palabras del Presidente de la República, Comandante Hugo Chávez
VI Foro Ministerial de Países Exportadores de Gas 9 de abril de 2007 – Doha, Qatar
Discurso del Ministro Ramírez durante el Foro Energético de Lisboa 2007
Discurso del Presidente Hugo Chávez en la Sesión de Apertura de la 3era Cumbre de la OPEP
Intervención del Jefe de la Delegación cubana en la IV Cumbre de Petrocaribe
Palabras del Presidente Hugo Chávez Frías en la inauguración de la IV Cumbre de Petrocaribe
Arbitraje PDVSA - EXXON MOBIL
Declaraciones del ministro Ramírez en cadena nacional
Declaraciones: Arbitraje PDVSA - ExxonMobil
Entrevista Especial con el periodista Eduardo Rodríguez de Venevisión
Declaraciones de Nicolás Maduro ante expresiones del vocero del Departamento de Estado de Estados Unidos
Derecho de palabra del ministro Ramírez en la Asamblea Nacional con motivo de Arbitraje PDVSA - ExxonMobil
Palabras del ministro Ramírez en encuentro con los medios de comunicación
Palabras del Ministro Ramírez en el 11° Foro Internacional de Energía realizado en Roma
Comparecencia de ministros para el desarrollo territorial
Videoconferencia del ministro Ramírez
Videoconferencia del Ministro Rafael Ramírez
Presentación de Gestión y Resultados de PDVSA durante el año 2011
Discurso del Ministro Rafael Ramírez ante la 9na Reunión del Consejo Ministerial de Petrocaribe
Discurso del ministro Rafael Ramírez en la presentación del Informe de Gestión Anual de PDVSA 2012
Discurso del Ministro del Poder Popular de Petróleo y Minería y presidente de PDVSA, Rafael Ramírez, durante la 163a Reunión de la Conferencia Ministerial de la OPEP
PDVSA Fiel al Legado de Chávez
Palabras del ministro Ramírez en relación con la reactivación del esquema binacional para exportación de combustible a la Guajira
Discurso del ministro del Poder Popular de Petróleo y Minería y presidente de Petróleos de Venezuela, S.A. Rafael Ramírez al recibir la distinción honorífica de “Hijo Adoptivo y Esclarecido del estado Sucre”
Palabras del ministro Rafael Ramírez en la Firma de Acuerdos con la empresa Gazprombank, Rusia
Palabras del ministro Rafael Ramírez, en el Acto de graduación de la primera promoción de estudiantes de postgrado en la Universidad Venezolana de los Hidrocarburos
Clausura del “Foro Internacional: Gas y Gases Licuados. Visión Siglo 21”
Palabras del titular de Energía y Petróleo y presidente de PDVSA, en el Acto de Entrega de Fichas a Trabajadores CRP
 
Palabras del Ministro Rafael Ramírez en la presentación del Plan Siembra Petrolera

Extractos de la Conferencia Planes Estratégicos de PDVSA, presentados
por el Ministro de Energía y Petróleo
y Presidente de PDVSA, Rafael Ramírez Carreño

Caracas, Hotel Caracas Hilton, 19 de agosto de 2005

I.- Plan Siembra Petrolera
Muy buenos días. Buenos días a todos los presentes, señores miembros de la Junta Directiva de Petróleos de Venezuela que nos acompañan en el presidium; señores viceministros y demás directores del Ministerio de Energía y Petróleo; excelentísimos embajadores; compañeros gerentes de la Nueva PDVSA, a todos un saludo, a todos los que nos están viendo en las distintas áreas operacionales de PDVSA; señores miembros directores, presidentes y representantes de las empresas privadas nacionales e internacionales; señoras y señores todos, amigos de los medios de comunicación social.

Estuvimos trabajando en la mañana pensando cuál mensaje transmitir luego de la excelente presentación de nuestro Presidente, en la que hizo una extraordinaria cobertura de todos los temas vinculados a nuestra política energética, de los temas de política petrolera. Creo que no hay precedente en cuanto a un Jefe de Estado que haya manejado estos temas con su soltura y nivel de conocimiento, lo cual es una gran ventaja para un país como Venezuela, un país eminentemente petrolero y un país donde la política petrolera impacta de manera definitiva, tanto en nuestros elementos de política exterior como en nuestro desarrollo interno.

Para la Nueva PDVSA este evento es un hito. Este evento es la expresión del desarrollo de una política soberana, popular, revolucionaria, en nuestra industria petrolera. Decíamos igualmente que este evento marca los planes de la nueva PDVSA. Es la primera vez que  le presentamos al país un conjunto de planes con una visión distinta, tan importante, que trasciende a la propia PDVSA, y que se convierte entonces en un plan nacional, en un plan que va a impactar de manera definitiva el desarrollo de nuestro país, de nuestras capacidades; que va a contribuir a la desconcentración territorial, que va a fortalecer el sector industrial, y todas nuestras capacidades nacionales; que va a participar de manera directa en la construcción de un orden económico más justo y equilibrado.

Es un plan no sólo de PDVSA. Es un plan, como lo señaló el Presidente, para un ciclo: del 2005 al 2030. Se le ha llamado Plan Siembra Petrolera en honor al doctor Arturo Uslar Pietri. Estamos trabajando para que ahora sí sea posible hacerse una real siembra del petróleo, eso significa romper los enclaves petroleros, eso significa democratizar nuestra actividad, eso significa que tenemos el importantísimo reto de llevar a cabo esta extraordinaria expansión que vamos a anunciar.

Además, queremos que estos planes que estamos trabajando se hagan en armonía con nuestros planes de desarrollo nacional, y eso significa un impacto definitivo en importantes áreas del país que han estado sumidas en el atraso y en la exclusión.

Ese es el significado de este evento. Por eso quisimos invitar al mayor número de personas a este extraordinario salón, por eso quisimos instalar una exposición que va a estar abierta a todo el público hasta el domingo, todo el fin de semana, con todos nuestros técnicos, nuestros gerentes, explicando, dando información, dando más detalles.

Es importante que el país sepa lo que estamos trabajando y lo que estamos haciendo y hacia dónde vamos, para que todos nuestros obreros, todos nuestros sectores productivos, todos nuestros socios nacionales e internacionales, puedan planificar el acompañamiento de este esfuerzo.

Nosotros estamos listos, la Nueva PDVSA está lista para tomar este reto y llevarlo hacia adelante. Y cuando digo que estamos listos, es porque estamos listos luego de andar batallando contra todos los factores que han atentado contra nuestro país.

Podemos decir que la nueva PDVSA está recuperada en todas sus capacidades, luego de la derrota del sabotaje petrolero. Yo recuerdo de manera permanente esa situación, porque ya es un hito de una PDVSA que se desmoronó, que se vino abajo, que no era viable en el país con el nuevo marco constitucional y con nuestro pueblo.

La vieja PDVSA no era viable, una PDVSA que sabotearon, una PDVSA que el primero de enero de 2003 estaba produciendo 25.000 barriles de petróleo y que después, gracias al esfuerzo de nuestro pueblo, gracias al esfuerzo de nuestro Gobierno Bolivariano, gracias al esfuerzo de los trabajadores y de los gerentes de la Nueva PDVSA, la tenemos consolidada. La tenemos hoy firme en todas sus capacidades operativas, en su producción petrolera, en su producción de gas, en sus capacidades de refinación.

Ahora la Nueva PDVSA es un instrumento que está al servicio de todo el país, no al servicio de una élite, no al servicio de un enclave, no al servicio del interés transnacional. Está al servicio del pueblo de Venezuela, de nuestros mejores intereses, intereses que abarcan a todos los sectores del país.

Este evento hay que medirlo en su justa dimensión; es una mirada que estamos dando a largo plazo. Así es como vamos a caminar en la política petrolera, así es como vamos a poner al servicio del desarrollo de la Nación nuestra industria petrolera; así es como vamos a colocar a la Nueva PDVSA como plataforma para el relanzamiento de nuestro país.

II.- El complejo escenario internacional
Toda esta situación transcurre en un escenario internacional bien complejo. El Presidente Chávez lo ha dicho. El mercado petrolero internacional está sujeto a fuertes tensiones, como consecuencia de factores muy importantes que, como hemos sostenido en el seno de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, están relacionados con cambios estructurales que marcan una situación de inestabilidad y altos precios.

El Presidente hizo un recuento de la situación que se vivía en Venezuela antes del arribo del Gobierno Bolivariano: el país era uno de los actores fundamentales en una política anti OPEP, de una política en la que se le daba prioridad al desarrollo volumétrico en contra del precio del petróleo. La OPEP se había disminuido, se había desmoronado, y el país recibía por cada barril de crudo cerca de 7 dólares, precios que lo hacían inviable.

Luego llega el Presidente Chávez, Venezuela inicia una ofensiva en el seno de la OPEP que se traduce en su fortalecimiento, y en la disciplina de nuestra propia producción. Comienza entonces el apuntalamiento del precio del petróleo. Proponemos y es aceptado el sistema de bandas para mantener el precio estable entre 22 y 28 dólares por barril, para beneficio de todo el mundo, de los consumidores y de los productores.

Sin embargo, después comienza a generarse un conjunto de conflictos y de situaciones que prefiguran lo que puede ser una crisis energética mundial, que creemos que se está desarrollando en estos momentos:
Una política exterior agresiva de los Estados Unidos dirigida contra los países productores de la OPEP; el golpe de Estado en Venezuela, el sabotaje petrolero, todo eso en el año 2002.

En 2003, la invasión a Irak, nación en la que cae la producción desde 3 millones de barriles diarios de petróleo a 1,8 millones de barriles diarios,  que, con toda la inestabilidad del caso, están tratando de producir.

Las tensiones sobre Irán, los atentados terroristas en Egipto, en Arabia Saudita, es decir, la inestabilidad en el Medio Oriente, inestabilidad en los países productores de petróleo. Eso acompañado con una demanda sostenida, permanente, que tiene que ver con un cambio estructural en la economía mundial. Los grandes países industrializados, China y la India, son las economías que básicamente están impulsando la manufactura y la industrialización, con altos consumos energéticos. La economía estadounidense ya no se ve afectada como en los 70 por los precios de la energía. Es una economía con alta tecnología y que sigue su desarrollo a pesar de los precios del petróleo. Ese es otro factor: la demanda.

La ausencia de capacidad de producción. Un proceso de precios bajos sostenido en los años 80 y 90 trajo un fenómeno de desinversión. No se construyeron capacidades de producción. En el seno de la OPEP hemos discutido que las capacidades de producción están al tope. Existe un peligroso déficit en capacidad de producción que no se puede resolver en el corto plazo, que nos prefigura que en el corto y mediano lazo vamos a tener un problema que el mercado detecta claramente, porque no existen capacidades adicionales de producción.

Eso está aunado con una declinación de la producción de los países no-OPEP. Ya no existen los grandes yacimientos que, por ejemplo, en los 80 dieron paso al desarrollo petrolero en el Mar del Norte. Los gigantes se agotaron, se acabaron. Existen pocas provincias en el mundo con grandes reservorios de petróleo, como sucedió en los años 80.

Existe entonces una situación que nosotros sostenemos que va a mantener el precio bajo tensión. A eso le tenemos que agregar el problema de la capacidad de refinación. Hay distintos factores que se confabularon en ese sistema. Pero lo que hay que resaltar es que en la Cuenca del Atlántico estimamos que existe un déficit de 4 millones de barriles diarios de capacidad de refinación.

En los Estados Unidos en los últimos 25 años no se construye ninguna nueva refinería. El negocio de refinación siempre ha sido un negocio de bajos márgenes. No se tuvo la previsión para tener mayor capacidad de refinación. Ahí tenemos otro cuello de botella que es estructural. Por eso nosotros decimos que la era del petróleo barato se acabó. Además, en el mercado ahora existen cada vez mayores volúmenes de petróleo pesado y ácido, características que encarecen el precio del crudo.

Nosotros estimamos que los precios que estamos viendo llegaron para quedarse y que cuando las condiciones estén dadas, tendremos que promover otro sistema de bandas que permita estabilizar el mercado petrolero. Sin embargo, ahorita los factores externos, los fundamentos del mercado siguen generando impacto sobre los precios del petróleo.
El Presidente Chávez mencionaba también el terrible problema que eso acarrea para la economía mundial, no tanto para la economía de los países desarrollados donde sabemos que a pesar de los precios altos tienen capacidad para seguir consumiendo energía, sino el problema de las tremendas asimetrías que existen en el consumo, las tremendas diferencias, el tremendo problema que existe en un mercado abierto para los países pobres y excluidos, que cada vez más están al margen del acceso a la energía.

Ese es el escenario en el que Venezuela se está moviendo. En ese escenario Venezuela, con los elementos que vamos a expresar aquí, luce como una extraordinaria potencia en materia energética, no solamente porque tenemos las reservas, no solamente porque somos un país que tiene 77 mil millones de barriles de reservas probadas, sino porque además estamos en capacidad de explotar en el corto plazo, la mayor concentración de hidrocarburos que existe en el planeta: la Faja Petrolífera del Orinoco.

Tenemos allá unas reservas estimadas de 236 mil millones de barriles de petróleo pesado y extrapesado. ¡Y es petróleo! El Presidente Chávez lo ha dicho muy claro: aquí se hizo una campaña deliberada para convertir a nuestra Faja Petrolífera del Orinoco en una faja bituminosa y por esa vía se pretendió desarrollar una política anti OPEP de explotación de esas reservas como si no fueran petróleo, sino como bitumen, no solamente para venderla a precio de carbón, sino también para después negociarlo con las empresas transnacionales, en unas condiciones que no tienen precedentes en el país.


III.- Plena Soberanía Petrolera
Por la vía de los contratos en la llamada Apertura Petrolera estábamos perdiendo, no sólo la justa definición de nuestros recursos, sino también el control sobre los mismos. Y además, estábamos perdiendo todos los ingresos fiscales que nos corresponden a los venezolanos por ser propietarios del petróleo.

Esos elementos, entonces, son claves en los planes que vamos a anunciar. Durante todo lo que resta del día nuestros vicepresidentes y directores van a ir exponiendo algunos temas fundamentales de estos proyectos que vamos a prefigurar como el Plan Siembra Petrolera, elementos de mucho impacto. Yo voy a permitirme resumir y darles una visión global, para que luego los compañeros vicepresidentes y directores les brinden más detalles.

Pero antes de ir a estos proyectos debemos mencionar que este proceso de recuperación de control de nuestra principal actividad y de expansión de nuestra industria petrolera, pasa por el desarrollo y profundización de una política que hemos llamado Plena Soberanía Petrolera.

Nosotros estamos decididos a desmontar la Apertura Petrolera. La Apertura Petrolera desarrollada a finales de los 80 y durante los años 90, comprometió realmente el control del Estado venezolano sobre sus recursos. Deben recordar que nuestra Constitución vigente, al igual que la anterior, preserva para el Estado venezolano el control y la administración, la propiedad de nuestros hidrocarburos y preserva para el Estado venezolano el control efectivo de su operadora nacional Petróleos de Venezuela.

Sin embargo, en los años 90, contraviniendo esas disposiciones que estaban vigentes tanto en la Ley como en la Constitución, comenzó un proceso que no sólo se vio en Venezuela. Fue un proceso mundial a través de la cual el capital transnacional capturaba nuestros recursos y controlaba efectivamente nuestra producción.

Estamos revisando la política de internacionalización con un carácter estrechamente vinculado al sentido y resultados económicos de esos negocios. Hemos criticado de manera muy fuerte, el hecho de que poseemos un conjunto de refinerías e instalaciones en el exterior que nos hicieron, por ejemplo, en 2003 gastar 21 mil millones de dólares en compra de petróleo y productos a otros países, para poder sostenerlo.

Esto para nosotros no tiene sentido y creo que lo tendría para pocas empresas, a menos que se trate de intermediarias, asunto que no es el negocio fundamental de PDVSA. Ese es un tema que estamos revisando y hemos denunciado que a partir de los 80, justamente coincidiendo con las peores crisis económicas que este país ha vivido, se produjo una salida masiva de capitales desde la Corporación hacia el exterior.

Hemos estimado que ese proceso alcanzó más de 14.000 millones de dólares en inversiones, no solamente en adquisición de refinerías, terminales, oleoductos, muelles, sino también en descuentos implícitos en las fórmulas de precio con las cuales se vendía petróleo.

Eso es algo que estamos revisando, optimizando esos negocios, haciendo que por primera vez en su historia entreguen dividendos al accionista que es el Estado venezolano. Por primera vez entraron al país 400 millones de dólares de dividendos de Citgo Petroleum Corporation a principios de 2005, porque hay una situación de mercado extraordinaria con importantes márgenes. Y por primera vez eso se tradujo en beneficios directos para el pueblo de Venezuela que, al fin y al cabo, fue el que sostuvo todas esas inversiones en el exterior.

Ese es un aspecto del negocio que estamos estudiando para mantener las posiciones que tengamos que mantener en el exterior, porque nos interesa, porque es importante, porque son nuestros mercados naturales. Pero también para ampliar y fortalecer nuestro posicionamiento en otros mercados, en otros destinos y diversificar nuestro sistema de mercadeo y colocación de productos. Eso no va en detrimento de nadie, eso corresponde a una expansión de la demanda del mercado mundial y es un movimiento que todos los países productores están haciendo. Ese es un primer aspecto en nuestra política de Plena Soberanía Petrolera.

El segundo aspecto tiene que ver con la recuperación y renacionalización de nuestra producción petrolera. También en los años 90, bajo la figura de los Convenios Operativos se estaba privatizando a PDVSA. En este caso se entregaron, con todos los artilugios legales del caso, 500 mil barriles diarios de producción de petróleo al capital privado nacional y transnacional.

El problema no es el capital privado, el problema es que PDVSA y el Estado venezolano perdieron el control de 500 mil barriles de petróleo como consecuencia de la aplicación de una política que tomó atajos para evadir las leyes vigentes.

Afortunadamente en nuestra novísima Ley Orgánica de Hidrocarburos la participación del capital privado está claramente identificada y claramente definida en sus alcances. Estamos trabajando con los privados en un proceso de negociación que está dando unos frutos extraordinarios, para ir entonces a un proceso de migración, y entonces producir esos 500 mil barriles en el marco de la nueva Ley de Hidrocarburos como socios, no a través de figuras, ni de contratos que nosotros podríamos cuestionar frente a cualquiera de nuestros tribunales. Preferimos seguir la vía de un proceso de negociación, para ajustarlos a la Ley y para poder continuar trabajando juntos durante los próximos 25 años.
 
Al principio nosotros desde el Ministerio de Energía y Petróleo emitimos instrucciones a PDVSA, de fecha 12 de abril de 2005, en las cuales ordenábamos que la Corporación no siguiera incurriendo en pérdidas netas por pagos por concepto de prestación de servicios, que es como se ha manejado el tema en los Convenios Operativos.

Dimos instrucciones para que, por lo menos, PDVSA no tuviera pérdidas, para limitar los pagos a los Convenios Operativos hasta un monto que nos permitiera cubrir esos gastos y además pagar las regalías al Estado venezolano. Esa es una instrucción que se está cumpliendo, y esa instrucción establece que a finales de este año no van a existir Convenios Operativos en el país. De hecho, PDVSA en su ejercicio presupuestario de 2006 ya no incluye a los Convenios Operativos. No incluye ningunos desembolsos para los Convenios Operativos. Nuestro presupuesto de gasto se ha reducido en 3 mil millones de dólares con ese ejercicio.
 
Queremos que nuestros socios privados vengan como socios, que participen tal y como lo establece la Ley Orgánica de Hidrocarburos de manera clara, sencilla, transparente, como dos empresas interesadas en producir petróleo y en la reducir costos. En este momento el barril que se produce en los Convenios Operativos nos cuesta 18 dólares por barril, mientras que el costo de la producción propia apenas alcanza 8 dólares por barril.
 
De manera que ese es otro aspecto de nuestra política de energía petrolera que tenemos que resolver, para poder ir con estos procesos de expansión de nuestra producción.

El otro asunto tiene que ver con los Convenios de Asociación de la Faja Petrolífera del Orinoco. Como todo el pueblo sabe, gracias a la discusión que hemos tenido, en esos Convenios se establecieron unos sacrificios fiscales sin precedentes: Una tasa no petrolera, para una actividad claramente petrolera. Eso quiere decir que, en el momento en que eso se estableció la tasa impositiva era del 67,7% y ellos disfrutaban de una tasa de 34%.

Nosotros hemos propuesto cambiar nuestra Ley de Impuestos Sobre la Renta para establecer un capítulo petrolero que trate los temas relativos al negocio de manera específica. Este es un asunto vital en una economía como la venezolana, altamente dependiente de sus ingresos petroleros.

En la Faja Petrolífera del Orinoco, en donde actualmente se producen 600 mil barriles de petróleo, se disfrutaba de una tasa impositiva no petrolera, para una situación claramente de producción de petróleo. Pero además se había incluido una reducción de la tasa de regalía de 16 2/3% a 1%, decisión que llegó a significar en algún momento 0,26 centavos de dólares por barril para el Estado venezolano.

Se argumentó originalmente, haciendo uso del artículo 41 de la Ley de Hidrocarburos del año 43, que  para el momento de aprobación de los Convenios de Asociación, dada la situación de incertidumbre relacionada con los yacimientos y las complejidades tecnológicas relativas a esos proyectos, que se necesitaba entonces hacer una reducción al mínimo de las regalías y que solamente se justificaba un ajuste cuando las condiciones económicas variaran. Finalmente las condiciones variaron, y variaron mucho.

En esos negocios nosotros somos socios, aunque, por cierto, todos esos se hicieron con una participación minoritaria de PDVSA. Pero nosotros siendo socios, recibiendo los estados financieros y los resultados de estos negocios, que han sido extraordinarios, nos dimos cuenta que había llegado el momento de invocar el mismo artículo 41 antes señalado, que establecía en su segundo párrafo, que: “Una vez que las condiciones económicas hubiesen cambiado, el Ministerio de Energía y Minas (ahora Ministerio de Energía y Petróleo) estaba en la facultad de volver ajustar la tasa de regalías hasta sus niveles normales”. 

Y fue lo que hicimos el 10 de octubre de 2004. A partir desde ese momento para todos los Convenios de Asociación de la Faja Petrolífera del Orinoco rige la tasa de 16,2/3% que estaba vigente cuando fueron aprobados esos negocios por el extinto Congreso Nacional.  Además detectamos –al revisar todos los proyectos aprobados en el seno del viejo Congreso-  que existían desviaciones respecto a lo que se había autorizado, y eso es objeto hoy día de una investigación en una Comisión Especial de la Asamblea Nacional.

En el caso de los niveles de producción, existen volúmenes excedentarios por sobre lo que se aprobó en el Congreso Nacional. A propósito de esto hemos presentado un reclamo porque esos no están amparados por la Ley que estaba vigente cuando se firmaron los Convenios de Asociación, y por lo tanto deben a los mismos se les aplica una regalía de 30%, que es la tasa prevista en la Ley de Hidrocarburos actual.

Otro hecho grave de la Apertura Petrolera está relacionado con la forma en que se han llevado  a cabo las explotaciones en la Faja Petrolífera del Orinoco. En estas se ha aplicado un factor de recobro muy inferior al establecido en los estándares mundiales. Y eso tiene que ver con la administración de nuestros recursos, con la justa explotación de nuestros recursos.

No podemos tolerar, como garantes de la administración de los recursos en representación del Estado venezolano, que se opere con un factor de recobro que no llega a 10% en la mayoría de los casos, mientras existe un promedio nacional de 28%. Incluso hay experiencias internacionales en las que el factor de recobro llega a más de 60%. Nosotros exigimos que la explotación de nuestros recursos se haga utilizando al máximo la tecnología, para lograr una optimización de nuestra producción. No podemos permitir que de 100 barriles se queden 94 en el subsuelo y que solamente se exploten 4, con la expectativa de ir a nuevas áreas y seguir teniendo áreas para explotar bajo este concepto. Por eso estamos hablando con los socios, con las empresas que están explotando, para ir a proyectos de incremento del factor de recobro, porque esa es nuestra responsabilidad y así está establecido en la Ley.

Así se estaba explotando la Faja Petrolífera del Orinoco. Esos eran los elementos fundamentales de la apertura petrolera tan bien vendida ante la opinión pública. Esa estrategia caminaba en paralelo junto con la privatización de PDVSA, con la política de outsourcing a través de la cual se entregó nuestro sistema de informática, a través de la cual se estaban entregando nuestros sistemas de tuberías, a través de la cual se pretendía entregar toda nuestra infraestructura, y para entregarla efectivamente hubo un proceso de desinversión muy pronunciado, hecho que está afectando a nuestra infraestructura, fundamentalmente en occidente, zona en la que se encuentran las áreas que llevan más tiempo siendo explotadas.

Esa era la política que imperaba en el país, y en América Latina. Era una política neoliberal, una política de privatización, no solamente de las compañías sino también de los recursos. Y el Presidente de la República, Hugo Chávez, y nuestra Constitución dijeron basta a esa política. Es nuestra responsabilidad detenerla y eso es lo que estamos haciendo. El desarrollo de nuestra Plena Soberanía Petrolera entonces es una condición para ir con la participación del capital privado, con las propuestas que estamos haciendo de expansión de nuestra producción.

En el marco de lo que son nuestros planes hacia el futuro podemos identificar seis guías fundamentales. La primera de ellas tiene que ver con nuestras reservas: vamos a ir a un proceso de cuantificación y certificación de nuestras reservas. Es muy importante este proceso, primero desde el punto de vista técnico, geológico, tiene que ver con que necesitamos, toda la información adecuada para hacer un estudio de explotación de nuestros yacimientos lo más óptimo posible.

No podemos explotar nuestros recursos como si fuéramos una compañía que llega a un país extraño a aprovechar solamente los de más fácil acceso económico. Vamos a hacer un estudio integrado de la geología del país, a profundizar lo que ya existe, a ir a áreas nuevas para conocer exactamente qué tenemos en nuestro subsuelo con todas sus características, para diseñar y planificar su correcta explotación, su máxima utilización, su máxima explotación.

Esa es nuestra responsabilidad en un planeta en el que se está agotando el petróleo, en el que ya no existen gigantes, sino serios problemas de declinación en muchas provincias petroleras. Pero además de este tema, creemos que es muy importante y que es un asunto de soberanía, reconocer y demostrar al mundo que lo que tenemos en la Faja Petrolífera del Orinoco es petróleo y no, bitumen, como se pretendió hacerle creer al mundo.

Necesitamos cuantificar claramente nuestras reservas en la Faja Petrolífera del Orinoco, para explotarla como petróleo. Porque las vamos a vender como petróleo. Vamos a explotarlas  al máximo para poner esos volúmenes extraordinarios al servicio de nuestro país y al servicio de todo el mundo que va a seguir requiriendo energía, que, como vemos, lo va a seguir haciendo de una manera a veces desesperada, como ha dicho el Presidente Chávez.

Entonces vamos a una cuantificación de nuestras reservas para incorporar como reservas probadas esos 236 mil millones de barriles que se estima existen en la Faja Petrolífera del Orinoco, e ir al mundo entero con nuestras reservas aumentadas a cerca de 313 mil millones de barriles de petróleo. No hay nada que no sea petróleo en la Faja Petrolífera del Orinoco y eso es lo que vamos a certificar y vamos a cuantificar.


IV.- Proyecto Orinoco
El segundo punto estratégico del Plan Siembra Petrolera tiene que ver con el desarrollo de la Faja Petrolífera del Orinoco. Es un proyecto que hemos llamado Proyecto Orinoco porque nuevamente no debe ser sólo la típica explotación petrolera que hemos tenido en el país, sino que tiene que ser un proyecto integral.

La ubicación de la Faja Petrolífera del Orinoco es extraordinaria, para nosotros poder materializar lo que hemos propuesto al país: la tan necesaria desconcentración territorial de nuestra Nación. Vamos a ir hacia el Orinoco con una intensidad de inversiones tan importantes que va a requerir todo el desarrollo de infraestructura, de energía eléctrica, de vialidad, de vivienda, de alimentación, de agua potable; de todos los servicios necesarios para hacer no solamente una explotación petrolera adecuada sino también un desarrollo integral de una de las áreas más despobladas del país.

Esa es una parte fundamental del desarrollo de este proyecto, sin el cual el mismo no tendría sentido, moriría sencillamente. Y nosotros le estamos imponiendo en primera instancia a PDVSA -después será una discusión con nuestros socios que quieran participar en estos desarrollos-  la inclusión de lo social, del desarrollo integral de la Nación.

Para eso lo  primero es que hemos hecho es renombrar a nuestra Faja Petrolífera del Orinoco. Y hemos dispuesto que van a tener nombres distintos, muy vinculados a nuestros orígenes, a nuestra identidad. Así hemos llamado ahora a nuestra Faja, la hemos dividido en cuatro importantes bloques: Boyacá, Junín, Ayacucho, y Carabobo.

Lo que antes eran Machete, Hamaca, Zuata, y Cerro Negro, ahora son Boyacá, Junín, Ayacucho y Carabobo. Porque en esas áreas vamos a volver a dar importantes batallas, ahora por el desarrollo de nuestra Nación, por el desarrollo de nuestro pueblo. Pero ¿cómo vamos a ir a este proceso de desarrollo? Después nuestro Presidente de la CVP, Director Eulogio Del Pino, va a dar todos los detalles técnicos al respecto.

Hemos seleccionado 27 bloques que tienen que ver con la distribución de los yacimientos en nuestra Faja Petrolífera, y esos 27 bloques los vamos a desarrollar de distintas maneras. Una parte importante de ese proyecto lo vamos a hacer con esfuerzo propio de PDVSA, porque tenemos capacidad, porque también necesitamos reforzar nuestro conocimiento propio en la Faja. Este es un primer punto.

Pero tema otro inmediato e importante es que vamos a honrar un conjunto de compromisos internacionales que se han venido estableciendo de Estado a Estado, para lo cual se han firmado un conjunto de memoranda de entendimiento justamente para estas actividades en la Faja Petrolífera del Orinoco. Los tenemos con la ONGC de India, Lukoil y Gazprom de Rusia; con CNPC de China, con Repsol de España, Petropas de Irán y con Petrobrás de Brasil.

La idea es ir a un proceso de cuantificación y certificación de las reservas, para luego ir a un proceso de adjudicación de bloques en el marco de las decisiones que el Ministerio de Energía y Minas tome al respecto, ente a quien le corresponde el asunto de la tierra en el área petrolera, de acuerdo con nuestras leyes y nuestra Constitución. Cada uno de esos bloques tiene un estimado de cerca de 20 mil  a 21 mil millones de barriles diarios de petróleo y son áreas que están claramente identificadas con sus distintos grados de dificultad.


V.- Proyecto Delta Caribe
El otro elemento fundamental en nuestro esquema de desarrollo tiene que ver con el gas. Nosotros hemos estado desde 1999, año en que se promulgó la Ley Orgánica de Hidrocarburos Gaseosos, montados en un plan acelerado de desarrollo de nuestras importantísimas reservas de gas. Venezuela tiene, como es conocido, una posición privilegiada en el mundo: es el octavo país con mayores reservas de gas, 150 trillones de pies cúbicos en reservas probadas, 90% de las cuales están asociadas al petróleo, y cuyo uso está destinado a nuestro consumo interno doméstico.

Pero eso no es suficiente. Estimamos que, costa afuera, en nuestra plataforma continental y en áreas que todavía están sin explotar o que han sido áreas tradicionales de inyección de gas, tenemos un conjunto de 196 trillones de pies cúbicos adicionales de gas, 50% de los cuales se encuentra costa afuera.

Vamos a ir explotar, no solamente porque necesitamos tener una presencia soberana en un frente de cerca de 500 mil kilómetros cuadrados que hasta ahora no hemos explotado en toda su intensidad, sino porque también estamos decididos a incorporar el gas a nuestra flota energética.

Primero, como lo establece la Ley en su artículo 3º, para nuestro consumo interno. Ese es un requisito que tenemos que cumplir. Hemos hecho un balance de gas con toda la oferta y toda la demanda disponible y tenemos excedentes muy importantes que nos permiten asegurar que podemos satisfacer nuestras necesidades e ir a un proceso de exportación de gas sostenido por los próximos 25 ó 30 años de actividad continua.

En ese sentido nos hemos propuesto iniciar un proceso agresivo de explotación. Hemos empezado ya en la Plataforma Deltana con extraordinarios resultados. Se ha confirmado la presencia de 8 trillones de pies cúbicos de gas en el área, con las perforaciones que se han hecho. Existe todo un plan no solamente para la explotación de nuestros recursos, sino también para la unificación de yacimientos con la hermana República de Trinidad y Tobago, donde tenemos un conjunto de yacimientos que están compartidos en nuestra frontera. Estamos avanzando en ese tema y eso va a viabilizar la explotación del gas para ambos países.

Hemos estado trabajando en un esfuerzo de incorporar ese gas a nuestro mercado interno, en primera instancia, por la vía de la construcción de sistemas de gasoductos de tuberías submarinas y un conjunto de plataformas. Pero la idea general es que nosotros vamos a llevar ese gas a Güiria, donde va a haber un centro de industrialización de gas “Gran Mariscal de Ayacucho”, cuyo diseño está bien avanzado, que involucra no solamente el procesamiento de gas para el sector eléctrico, el sector petroquímico, y la interconexión con nuestros gasoductos, sino también su exportación, una vez satisfechas nuestras necesidades internas.

Pero ese sistema de gasoductos debe incorporarse a nuestro sistema integrado nacional y debe incorporar otras áreas y otras perspectivas de interconexión. Por esa razón hemos hablado con Brasil y el tema fue incluido en uno de nuestros acuerdos. Tenemos 18 acuerdos con Brasil, para concretar una extensión de nuestros gasoductos hasta Manaos y Boavista, ya que en esas ciudades existe una importante demanda de gas.

Igualmente vamos a ir a la explotación del Proyecto Mariscal Sucre con recursos propios. Vamos a comenzar explotando los primeros dos yacimientos que además tienen importantes volúmenes de líquidos que van a permitir sostener económicamente ese desarrollo. Esas reservas las vamos a incorporar también a ese centro industrial que vamos a hacer en Güiria, donde todas las ofertas disponibles se van a concentrar ahí para su explotación y posterior distribución.

Igualmente existen importantes áreas que se han descubierto en el Delta del Orinoco, en las cuales vamos a ir en el corto plazo a un proceso de otorgamiento de licencias, tal como establece la Ley, y a un proceso de otorgamiento de facilidades para operación de áreas que ya está bajo control de PDVSA. Todas esas moléculas de gas las vamos a incorporar a Güiria, para interconectarlo todo con nuestro sistema de gasoductos nacionales.

Ese sistema de gasoductos nacionales que tendrá que atender los desarrollos futuros en la Faja Petrolífera del Orinoco que van a requerir importantes volúmenes de gas. En la Faja, además, hay importantes volúmenes de gas y estamos discutiendo con las compañías cómo darle una utilidad económica a esos recursos, tanto en producción de electricidad como de servicios. Pero, definitivamente, los futuros desarrollos que vamos a ver en el área de refinación y en la propia Faja se traducen en mayores requerimientos de gas. Ese gas va a llegar desde nuestras áreas costa afuera.

También se ha estudiado la propuesta de ir luego a una explotación a través del gas natural liquido. Eso es factible. Es posible incorporar a la oferta de petróleo venezolano, la oferta de gas natural licuado para todo el mundo.

El Proyecto de Gas Delta Caribe abarca desde nuestra fachada atlántica hasta el Golfo de Venezuela, donde está en desarrollo el proceso de selección de socios para el otorgamiento de licencia de gas del Proyecto Rafael Urdaneta.

En el Golfo de Venezuela y el noreste de Falcón tenemos un estimado de 27 trillones de pies cúbicos de gas. Se trata de un área de Venezuela que tiene un déficit crónico de gas registrado desde hace más de 10 años. Pero este se va a resolver tanto por la vía de incorporar nuevas áreas de producción de gas en sitio, como por la interconexión de nuestra infraestructura de gasoducto a través del Proyecto de Interconexión Centro-Occidente  (ICO), que va a entrar en funcionamiento a finales de este mismo año. Vamos a tener finalmente nuestro sistema interconectado desde oriente hasta occidente, para poder entonces manejar nuestros volúmenes como un solo mercado integrado.

VI.- Mayor capacidad de refinación
Además de estos proyectos de gas, la otra línea mayor del Plan está relacionada con el desarrollo de proyectos de refinación en los que estamos incluyendo –como le hemos anunciado al país y ya entró en vigencia- una nueva resolución para eliminar el tetraetilo de plomo de nuestro combustible.

Era una vergüenza para este país que siendo uno de los principales exportadores de gasolina ecológica, se hubiera permitido que 70% de nuestro parque automotor continuara usando gasolina con tetraetilo de plomo, componente que afecta al ambiente y a los seres humanos, fundamentalmente a los niños.

Hemos que PDVSA va a poner en orden sus cuentas con la sociedad, con el Estado, y eso pasa también por disponer para consumo de nuestra propia población, los mejores estándares en calidad de combustible y por eso eliminamos el tetraetilo de plomo, para agregarle otros oxigenantes a la gasolina. En primera instancia estamos utilizando el MTB que se produce en el país, para luego ir a la inclusión del alcohol.

Hemos podido generar esos aditivos en una refinería propia y resolver el asunto. Pero queremos hacerlo con alcohol, porque como el alcohol está asociado al proyecto de siembra de caña de azúcar, tal como se hace en Brasil, tal como se va a hacer en los Estados Unidos con el alcohol del maíz. Es decir, vamos a integrar proyectos agroenergéticos.

Para eso hemos constituido una filial específica de PDVSA, para adelantar este nuevo proyecto que implica la siembra de más de 200 mil hectáreas entre caña de azúcar y yuca, para entonces crear unos centros de procesamiento y producción de alcohol. Necesitamos -de acuerdo con nuestras estimaciones- unos 20 mil barriles diarios de etanol y eso lo vamos a lograr en los próximos siete años. 

Además de eso nos hemos planteado un conjunto de nuevas refinerías muy importantes, y aunque después nuestro Vicepresidente de Refinación lo va a explicar con todos sus detalles y todo lo que implica en trabajo, en inversión y en participación del capital nacional, sólo quería referirme a que esta distribución obedece a algunos elementos estratégicos.

El primero de ellos es que vamos a fortalecer nuestro sistema de refinación existente, tanto el Complejo Refinador de Paraguaná, el más importante del mundo, como las refinerías El Palito y Puerto La Cruz.

En estas dos últimas plantas vamos a hacer importantes ampliaciones para adaptarlas al tipo de crudo que vamos a seguir explotando, es decir, crudos pesados. Tenemos que crear capacidad de conversión profunda en el país y en el exterior y vamos a empezar ampliando la capacidad de nuestras refinerías para poder procesar mayores volúmenes de crudos pesados que,  como vemos, van a ocupar cada vez un mayor espacio en nuestros volúmenes de producción nacional.

Además hemos planificado tres nuevas refinerías. Nuevamente con un claro objetivo de contribuir a nuestra desconcentración territorial. Estamos hablando de la Refinería Batalla de Santa Inés, ubicada en el estado Barinas, en lo que era El Toreño, diseñada y pensada para procesar parte del crudo que se produzca en Apure y Barinas. Pero también para tener en el piedemonte andino un enclave, un punto en donde podamos producir los combustibles para la producción agrícola y para el manejo de nuestra producción. Ahí justamente en donde en estos momentos es muy difícil la distribución de combustible.

Igualmente vamos al desarrollo de la Refinería de Caripito. En Caripito vamos nosotros a recuperar nuestros terminales. Vamos a recuperar el Río San Juan que fue acabado por la industria petrolera. Vamos a convertir nuevamente a Caripito en un centro de actividad, ya no solamente un centro de actividad petrolera, sino que vamos a restituirle lo que era su papel como salida fundamental de todos los productos agrícolas, y toda la distribución del estado Monagas, y de ese eje del sur del país que antes tenía una vida extraordinaria, hasta que la producción petrolera llegó.

Esa Refinería va a procesar la producción de asfalto del lago de Guanoco que está ahí mismo, al otro lado del río San Juan. Y entonces vamos a interconectar dos antiguas áreas de la actividad petrolera, con una visión distinta, en armonía con esas comunidades y con sus propias actividades. Pero además vamos a ocuparnos de restablecer el equilibrio social y económico muy afectado en esas regiones por la antigua producción petrolera.

La refinería más grande estará justamente ubicada en el corazón de nuestra Faja Petrolífera del Orinoco, es la Refinería de Cabruta, una refinería completamente nueva, con capacidad de procesar 400 mil barriles de petróleo.

Con estas refinerías en el país vamos aumentar en 700 mil barriles por día nuestra capacidad de refinación. Y como ustedes ven, responden exactamente a lo que será el desarrollo de nuestra Faja y obedecen a la estrategia de desconcentrarnos de nuestra línea norte costera.

Todos estos Planes Estratégicos de PDVSA tienen que ver con el desarrollo de infraestructura, tenemos muchas vulnerabilidades en nuestra infraestructura. Tenemos una alta concentración de infraestructura en donde está nuestra concentración poblacional. Vamos a crear las condiciones para ampliar nuestro manejo de crudo, recolección, almacenamiento, refinación y embarque a lo largo y ancho de todo el territorio nacional, el cual tenemos que ocupar.

Vamos a una estrategia de ocupar, de construir, de desarrollar infraestructuras, desarrollar nuevamente instalaciones y almacenamiento en oriente, más capacidad de transporte a través de oleoductos, nuevos poliductos, nuevos terminales. Es una situación en la cual vamos a estar llevando riqueza, trabajo y servicios a todo lo largo y ancho de nuestro país, así como le vamos a dar mayor flexibilidad y seguridad a nuestras propias operaciones.

Igualmente con el almacenamiento y transporte de productos, nuestros sistemas de distribución de combustible, nuestros sistemas de poliductos, tenemos que lograr una mayor flexibilización. Además eso va a contribuir a las economías de las actividades que se desarrollan en la distribución de productos. Este sería un nuevo esquema donde vamos a poner nuevos llevaderos, nuevos poliductos, donde vamos a reducir el cabotaje, donde vamos a reducir la afectación del Lago de Maracaibo, donde vamos a ir a un desarrollo muy importante de infraestructura para garantizar en todo el territorio la disponibilidad de nuestros combustibles para el mercado interno.

Lo del gas metano era una situación que estaba condenando al occidente del país a un déficit permanente, una situación en la que nuestros sistemas de transporte estaban desconectados, donde en el oriente del país se venteaba gas y en el occidente había déficit, una situación que tenía semiparalizada a nuestra industria petroquímica, la encontramos paralizada en un 70 por ciento y ya hemos estado reactivando algunas plantas.


VII.- Integración Latinoamericana y Caribeña
Vamos a un desarrollo de nuestra infraestructura de transporte, vamos a un desarrollo de nuestros gasoductos, vamos a interconexiones nuevas de los volúmenes de gas costa afuera con nuestro sistema nacional, para garantizar nuestra producción petrolera, para la generación eléctrica, para la industria  petroquímica, para la distribución del gas doméstico, para poder hacer posible que la energía llegue a todos los venezolanos, para interconectarnos con Colombia. Estamos muy avanzados en las discusiones con Colombia, sólo estamos definiendo el precio para interconectarnos con Brasil.

Luego, ya para concluir, lo que es esta revisión de nuestras líneas más gruesas del Plan Siembra Petrolera, está el tema de nuestra integración con el Sur. La integración para nosotros es un factor fundamental, tiene mandato constitucional, es nuestra línea estratégica para el logro del equilibrio multipolar. A través de la energía lo podemos alcanzar, y a través de la energía podemos atender, con planes especiales, un terrible proceso de asimetría que existen en el mundo en lo que respecta a su consumo.

Estamos trabajando con los países del continente para lograr una efectiva interconexión de nuestro sistema de energía y, más allá de eso, para lograr una efectiva planificación de nuestros requerimientos energéticos. Hemos suscrito Petrosur con Brasil, Argentina y Uruguay. Hemos firmado un acuerdo con Bolivia. La idea es tener una instancia a nivel ministerial en la que podamos sentarnos en conjunto y ver nuestros requerimientos energéticos en el corto, mediano y largo plazo. Es una planificación conjunta, nosotros nunca planificamos para integrarnos al continente, siempre planificamos para abastecer solamente las necesidades estadounidenses.

No hicimos una planificación de nuestros recursos. Tuvimos asignado un papel de república satélite de una economía más desarrollada. Entonces ahora vamos a integrar, de acuerdo a nuestras propias necesidades, sin desatender los requerimientos naturales de Estados Unidos, que no es lo que está planteado, sino de abarcar todo lo que circunda a Venezuela desde el punto de vista geopolítico.

En ese sentido, además de Petrosur, instancia en la que nos vamos a permitir hacer primero una planificación para posteriormente diseñar los proyectos, hemos firmado también Petrocaribe, un acuerdo a nivel de jefes de Estado donde vamos a tener -dada una situación completamente distinta  donde la mayoría de los países son pequeños y de un muy bajo consumo de combustible- una actividad más agresiva para poder colocar nuestros productos de manera directa, eliminando la intermediación.

Déjenme decirles que la mayoría de todos los productos y crudos que se colocan en el Caribe se venden en Venezuela. Sólo que se le venden a terceros, se le venden a traders, que entonces especulan e incrementan el precio de la energía final hasta 7, 8, 10 dólares adicionales por barril. Eso tiene a las economías más débiles del Caribe realmente bien comprometidas.

Venezuela ha planificado todo un mecanismo para suplir de manera directa esos volúmenes, para hacer equilibrio con las actividades que desarrolla Trinidad y Tobago, nación con la cual tenemos que complementarnos, pero definitivamente tiene que ser un acuerdo entre los países del área para garantizar, en el largo plazo, el abastecimiento y el acceso a la energía económica.

Venezuela no va a participar de la especulación en el Caribe, Venezuela no va a participar del hundimiento de economías completas porque existe una coyuntura específica en el mercado petrolero.

Hemos trabajado y tenemos listo todo un sistema de transporte de manera directa al Caribe, sin obtener ganancias en esa actividad. Esa no es nuestra actividad fundamental. Queremos suministrar directamente a las pequeñas islas del Caribe, dotarlas de la infraestructura para que puedan hacer economías de escala y puedan mejorar su distribución de combustible, impactar en el sector eléctrico que tiene un peso tremendo en esas economías, impactarlo con un acuerdo de suministro de fuel oil u otro combustible para generación eléctrica.

Hacia el sur estamos desplegando una actividad muy intensa. En primera instancia con Brasil, a través de acuerdos entre Petrobrás y PDVSA. Debe anunciarse pronto la localización final de una refinería en el noreste brasileño, la Refinería Abreu e Lima, en la que se colocarán volúmenes de crudo procedentes de la Faja Petrolífera del Orinoco. Nuevamente Venezuela insiste en crear capacidades de colocación y de refinación de crudos pesados, crudos con nuestras características.

Tenemos los acuerdos de suministro con Uruguay. Hemos firmado un acuerdo con su empresa estatal Ancap, no solamente para utilizar su capacidad ociosa de refinación, cercana a entre 15 y 17 mil barriles por día, para colocar productos en conjunto en el norte de  Argentina, sino también para ampliarla  a 50 mil barriles adicionales y poder entonces crear más capacidades para colocar crudos venezolanos. Incluso, se podría acordar que Ancap tenga una participación en la Faja Petrolífera del Orinoco y se puedan garantizar los volúmenes energéticos que requiera para los próximos 50 años de actividad económica.

Hemos estado entonces además, optimizando toda nuestra economía de flete. Tenemos previsto en nuestro Plan de Negocio, la construcción de cerca de 40 buques nuevos para PDV Marina, buques de grandes capacidades, buques que nos permitirán manejar 45% por lo menos, de nuestras exportaciones. Para nosotros ese es  un asunto vital. Ya lo vimos durante el sabotaje petrolero. Ese fue un punto muy débil de nuestra actividad. No podemos ser tan vulnerables, más aún si vamos a ir a interconectarnos y a tener relaciones directas con otros países con suministro de petróleo y de productos. Este sería el último eje de nuestro sistema de integración.

Quería mencionar también que vamos al desarrollo en conjunto de refinerías, de ampliación de capacidad de refinación en el Caribe. Vamos a ir con la Refinería de Cienfuegos, vamos a ir con la ampliación de la Refinería en Jamaica, vamos a ampliar toda nuestra capacidad de refinación en el Caribe para tener disponible mayores volúmenes de productos refinados en la Cuenca del Atlántico, que como hemos visto tiene un importantísimo déficit de refinación en toda la región.

Ese último eje de nuestra política de integración, por supuesto, va en estrecha relación con el ALBA y con nuestra propuesta. Nosotros no vamos allá sencillamente con una propuesta comercial ni con una lógica mercantilista, sino que vamos con un proceso de integración donde todos tenemos que participar, donde se crean oportunidades adicionales para el intercambio cultural, el intercambio social, el intercambio de bienes y de servicios venezolanos.

VIII.- Aporte a la Nación
Estos son los elementos generales de esa política, de esos 6 elementos fundamentales, y para ello contamos con una empresa fortalecida, no solamente en todos sus aspectos operativos, sino además en sus extraordinarios resultados financieros. Una empresa que en 2004 tuvo ingresos mundiales por 65 mil millones de dólares, con ganancias de más de 6 mil millones de dólares, con unos excelentes resultados financieros que ahora nos han validado.

También se ha registrado una calificación positiva por parte de las empresas analistas de riesgo que con Venezuela son bien estrictas y bien duras. Se trata de una reducción extraordinaria de nuestra deuda y de nuestras inflexibilidades en el manejo de nuestros recursos afuera. Es decir, hemos saneado una empresa en sus aspectos financieros fundamentales y tenemos una extraordinaria capacidad para asumir este reto que se nos plantea. Y podemos asumir asociaciones dentro del marco de nuestra Ley Orgánica de Hidrocarburos, con todos los socios necesarios para adelantar este proyecto.

Nuestro aporte al Fisco, nuestra tarea en el marco social está claramente reflejada en estos resultados financieros del primer semestre de 2005, donde nuestra contribución al Fondespa, es decir, los excedentes petroleros que se generan con el precio del petróleo los estamos reinvirtiendo en el país, donde ya hemos depositado 3 mil millones de dólares. Y eso ha servido para completar un conjunto de proyectos de infraestructura y de servicios; más de 600 millones de dólares en generación eléctrica, 29% de esta cifra dedicada a vialidad, a sistemas de transporte, de agua, de vivienda, educación.

Es un rol fundamental que nos asigna el artículo 5º de la Ley vigente que estamos cumpliendo con mucho gusto, no solamente con los recursos, sino involucrando a nuestros gerentes de manera directa. Es la gestión, el seguimiento de todos estos proyectos para bien del país y para desarrollo de la Nación. Aquí tenemos nuestras ganancias. En el 2004 6 mil 300 millones de dólares, una ganancia extraordinaria; activos de 65 mil millones de dólares, una relación deuda-patrimonio de sólo el 9%.
 
Esa es nuestra visión. En esta visión tienen que participar todos los venezolanos. En primera instancia, PDVSA es un instrumento al servicio de nuestro país, efectivo, claro, batallando al lado del Estado en recuperación de su soberanía, dándole una mano a nuestro capital nacional para que  se recupere, para que se fortalezca, estableciendo nuevas relaciones económicas en nuestras empresas nacionales.

Aquí hay una oportunidad extraordinaria. Aquí estamos hablando de un conjunto de inversiones: 56 mil millones de dólares, con una clara política del Estado venezolano de participación nacional. No solamente como operadores, no solamente como inversores, sino también como participantes en el suministro de bienes y servicios.

El mejor ejemplo de esto es solamente el pequeño proyecto dentro de este plan que tenemos en Corocoro, donde se han hecho las primeras plataformas, las primeras estructuras completamente nacionales, y se van a seguir requiriendo, se van a requerir kilómetros, miles de kilómetros de tuberías, cientos de plataformas, cientos de estructuras, cientos de miles de horas de ingeniería, de horas de construcción, una actividad que estamos seguros que va a revitalizar nuestro sistema de producción nacional.

Nuestro parque industrial, que está paralizado en buena medida por la Apertura Petrolera, donde casi todo se traía del exterior porque -se explicaba- era la mejor manera de hacer los proyectos  más rápido. El desarrollo de este plan tiene que contar con la participación de nuestras capacidades  nacionales al máximo; y tenemos un comité para estudiar ese tema: el Compas. Y tenemos los recursos para apalancarlo porque para nosotros es estratégico recuperar el control en algunas actividades en las cuales suele participar el capital privado de manera decidida y generar trabajo, y generar estabilidad.

Pero vamos a ir con un nuevo esquema y esto es un reto que le lanzamos a nuestro capital nacional. Vamos a ir con las Organizaciones de Producción Social, las OPS. No podemos volver a un esquema desarrollista donde entonces se favorezcan de todo este pico de inversión petrolera una élite, y nuevamente nuestras áreas tradicionales de producción de petróleo queden abatidas por la miseria, no señor.

Nosotros vamos a crear un fondo de 100 millones de dólares para el sector industria nacional, para promover nuevos tipos de organizaciones. Tenemos un registro de más de 5 mil proveedores de bienes y servicios, la mayoría de ellos paralizados. Vamos a ir a ofrecer todo el apoyo técnico, todo el apoyo financiero, pero con el cumplimiento de algunos compromisos en el orden social, para incorporar al pueblo a todas esas actividades y para diversificarnos.

Así como sucedió el milagro de la industria naviera noruega, que después terminó en el desarrollo de importantes plataformas costa afuera, nosotros aspiramos que con las extraordinarias ventajas que tenemos de minerales, con las extraordinarias ventajas de acceso a la energía, con el extraordinario posicionamiento que tenemos y con un plan de negocio que implica una inversión de 56 mil millones de dólares, podamos tender una mano hacia toda nuestra población e incorporarlo a este plan de desarrollo.

Para nuestros socios petroleros nacionales e internacionales este Plan cuenta con la participación de ustedes también, nosotros estamos dispuestos a ello. Podemos tener nuestras diferencias, las vamos a resolver, es nuestro espíritu resolverlas, tenemos una Ley muy clara, tenemos un Gobierno muy firme, muy claro, muy estable, para poder ir a un proceso de negociación importante, transparente, firme, para incluirlos a todos ustedes en estos planes de desarrollo que son extraordinarios.

Estos son unos planes de desarrollo como nunca habíamos tenido. Es un asunto cualitativo en el desarrollo de nuestras reservas, de nuestros yacimientos, del gas, de la Faja Petrolífera del Orinoco. Todos los que manejan estos números, todos los que están en el negocio saben que el anuncio que estamos haciendo aquí nos va a cambiar de manera definitiva la estructura y la geografía, incluso, nuestra actividad petrolera y para eso necesitamos el apoyo de ustedes.

Nuestra participación, compañeros gerentes de PDVSA, es definitiva. Nosotros vamos en mayoría en todos estos negocios y como lo establece la Ley. Y vamos con toda nuestra capacidad de defensa de los derechos del Estado y de nuestra soberanía y lo podemos hacer y lo estamos demostrando. No solamente con la recuperación de nuestra industria petrolera después del sabotaje, sino además con todos los planes que estamos desarrollando en el frente técnico operativo y en el frente social, trabajo que requiere, incluso, mucho más compromisos que las actividades tradicionales de producción de petróleo y gas.

Entonces tenemos todos los elementos necesarios, todo el compromiso de nuestros gerentes, de la nueva PDVSA, de nuestros industriales privados, de nuestros socios nacionales e internacionales para hacer posible este salto hacia adelante, para hacer posible el éxito de este Plan Estratégico Siembra Petrolera. Muchas gracias.